Opiniones y Análisis

Los impactos del Brexit

El pueblo británico ha votado a favor de salir de la Unión Europea, por una estrecha mayoría. Aunque el impacto económico final de la decisión dependerá del nuevo acuerdo que rija las relaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea, el efecto inmediato será impulsado por tres factores que convergen:

 

1. El canal comercial: se reducirán de forma gradual las relaciones comerciales entre el Reino Unido y cada estado miembro de la UE, al margen de cualquier acuerdo comercial que se alcance. En la actualidad, alrededor del 50% de las exportaciones del Reino Unido se envían a Europa. El impacto inmediato a corto plazo será una reducción de la demanda externa y un menor gasto de inversión. A más largo plazo, el impacto económico es más incierto y, posiblemente, podría ser positivo, dada la libertad para negociar de forma proactiva los acuerdos de libre comercio.

2. El impacto de la incertidumbre: la incertidumbre aumentará a medida que nos adentremos en escenarios sin precedentes. Negociar un nuevo acuerdo con la UE podría necesitar varios años y cada estado miembro tendrá que ratificar el acuerdo final a nivel nacional. Los nuevos acuerdos comerciales también tendrán que ser negociados con los estados que no pertenecen a la UE. Como consecuencia, los hogares y las empresas podrían retrasar el gasto y las inversiones.

3. El impacto financiero: es probable que la volatilidad del mercado aumente, al igual que lo es  que se endurezcan las condiciones financieras. La depreciación de la libra generará inflación importada,  con importantes consecuencias en materia de política monetaria. En la actualidad, el déficit por cuenta corriente del Reino Unido sigue siendo enorme, ya que la economía se basa en la "buena voluntad de los extraños” 'para financiar ese déficit. Los principales bancos centrales tienden a proporcionar una amplia liquidez a los bancos para asegurar un funcionamiento adecuado de los mercados financieros.

A pesar de estos contratiempos, seguimos siendo optimistas sobre las perspectivas a medio plazo para la Unión Europea. En particular, el BCE lleva a cabo una política monetaria expansiva para mantener las tasas de interés bajas y para estimular la inversión privada en la zona euro. Esta política también incluirá estrechos márgenes para las tasas de interés para los países periféricos. Con respecto a las perspectivas económicas, el crecimiento del crédito seguirá siendo un apoyo y un euro a la baja beneficiará a los exportadores.

Recordemos también que, cuando aumentan las tensiones financieras, la función de las instituciones europeas es trabajar para mantener la estabilidad. En el contexto actual, a pesar de que nos encontramos en mercados difíciles de navegar, confiamos en que las oportunidades surgirán precisamente debido a la reacción exagerada de los mercados ante la noticia.